martes, enero 31, 2006

La sabiduría...

No hace mucho, Paco Miñarro (Coordinador de la FIDA - Federación Internacional de Ateos) dijo:
"No es tanto la sabiduría de los antepasados como las dudas de mis contemporáneos lo que me preocupa..."

¡Eso es! La 'sabiduría de los antepasados' debemos de aceptarla en el grado de 'referencia' ¡como no!, pero, en los tiempos que corren, jamás debemos usarla con el pesado estigma de los conceptos de antaño, en que las limitaciones de todo tipo o bien restringian las libertades, o bien delimitaban los horizontes del futuro conocimiento. (¡A ver cual ha sido el "antepasado" de solo hace unos 30 años que haya sido capaz de racionalizar las revelaciones y las posibilidades de las "nuevas tecnologias" en toda su realidad actual, o de plantear, en terminos filósofo-macroeconómicos, una ideología sociocultural como la que hoy día pide paso a gritos, por ejemplo!...)
Efectivamente, lo preocupante es ver como las gentes todavía dudan, y de qué dudan! Gentes que, tenidas o 'creídas' como "más pensantes", se aferran a principios "morales" y/o políticos y/o ideológicos que nos siguen frenando en las reivindicaciones de la autenticidad plurivalente de lo que somos: indivíduos gregarios, sociables, "buenos e iguales de nacimiento", y por ende merecedores de todos los derechos que dan respuesta a todas las obligaciones. Y de ahí viene, pienso, ese excesivo celo en la observancia de la contemporización, aquiescencia o sumisión ante determinados aparatos de simulacro populista, cuyo fin es precisamente el de obtener y mantener esa contemporización, esa aquiescencia, esa sumisión...
A tales gentes 'dubitativas' que sostienen el "parece mal" o el "no parece bien" en reaccionar contra aquellas manifestaciones que van netamente en disfavor de nuestros derechos y nuestra dignidad, por fuerza de las evidencias hay que clasificarlas como "cegatos", "gallinas" o "tartufos", sin vuelta de hoja! Y si queremos referirnos a las gentes "menos pensantes"... pues entonces habremos de armarnos de paciencia en el intento de resolver sus dudas y enseñarles el camino de la liberación, usando los mecanismos adecuados a las circunstancias, pero de eficacia probada, ya sean colegios, tertulias, boletines, revistas, periódicos, radio, televisión... en profusión... copiosamente... insistentemente... ilusionadamente... alegremente... inteligentemente... cojonudamente...