martes, enero 31, 2006

Sobre el Pensamiento Ateo...

El Pensamiento Ateo (PA) ¿?

"Antes", el Pensamiento Ateo (PA) estaba condicionado por la definición misma del ateísmo según los círculos académicos, filosóficos, escolásticos, no atendiendo a las cuestiones sociales y políticas a traves de los tiempos, salvo en los razonamientos de algún que otro teórico pero sin la relevancia que hubiera sido deseable otorgársele. "El ateísmo es una doctrina que niega la existencia de divinidades", y de ahí partía el concepto de que "una vida sin dioses" sería mucho más acorde con la Naturaleza y con las necesidades de la afirmación del Hombre como tal en el curso de su existencia. Y punto.
Se ha hecho hincapié en que el Hombre debe sobreponerse a los dogmas de las religiones que lo relegan a un tercer lugar en la escala de 'valores existenciales' -dioses, sus representantes (oráculos, sacerdotes, 'ministros doctores', etc.) y sólo después, el Hombre- pero se han ido aceptando los 'otros dogmas' (político-sociales) como algo 'natural' y necesario 'para la estabilidad del orden', aunque matizándolos paulatinamente mas siempre sintonizados con los intereses variopintos de los grupos dominantes.

Pero en nuestros días la tendencia es otra. En la segunda mitad del siglo XX, sobre todo en las últimas décadas, las "cosas" han conocido unos cambios tan significativos que se torna imposible no concebir un PA más volcado hacia posturas pragmáticas que hacia los vericuetos metafísicos todavía propugnados por los teóricos.
Hoy día es exigible un PA actualizado que contemple todo un abanico de líneas dinámicas de un activismo del tipo corporativista: así lo demanda la proliferación de grupos de cultura ateísta, o de 'simpatía' ateísta, con objetivos específicos y diferenciados entre sí, como lo son las distintas asociaciones que respectivamente luchan por el laicismo estatal, por la exclusión de la enseñanza de la religón como asignatura evaluable, por la consecución de la apostasía, por los derechos democráticos en todas las sociedades , por los derechos sociales de los homosexuales, por la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, por la defensa del medio ambiente, por el estudio objetivo e imparcial de las raíces de las religiones, por la divulgación de los progresos cientificos, por la dismitificación de los absurdos dogmatizados, por la comprensión y aceptación de los valores de la Razón; enfin, incontables organizaciones dedicadas a las libertades a que tenemos derecho e inspiradas en los anhelos de "una vida sin dioses".

Considerando todo ello, es lícito pretender otorgarle al PA una "nueva definición en una nueva dimensión", que le permita implicarle en renovados conceptos de estructura social, política y económica, con o sin 'globalización', con o sin 'liberalización de mercados', etc., etc., etc., de manera que pueda ser comprendido fácilmente, y luego aceptado, y luego asimilado, y luego propagado con el caracter de "una nueva filosofia de vida" en las sociedades de todo el mundo.
En estos términos, el PA, rechazando toda idea de la existencia de dioses, debe rechazar igualmente todo el concepto socio-político que admita la ingerencia de la cosa religiosa en la vida pública y que se oponga a la liberación de la persona en toda su plenitud, dentro de un marco de justas proporciones de "derechos y deberes" exigibles en toda convivencia pacífica y, al fin, humanizada.

Definiendo: el PA, siendo la resultante de un ejercicio mental que no admite la existencia de lo sobrenatural, determina, en un juicio concluyente, que solo el Hombre es el responsable de las condiciones de su existencia, y, como tal responsable, le incumbe la celosa defensa de todas sus circunstancias.