martes, febrero 07, 2006

ATEOS Y AGNÓSTICOS, y dichos y contradichos...

[Tito Augusto]:
El agnóstico, como tal, carece del sentido de la realidad y hasta de su propia realidad, puesto que consciente o inconscientemente alberga en su 'cuestionamento de lo posible/imposible' el temor a represalias de algún tipo, si se equivoca. No es que asuma una actitud 'sabia' y 'segura' al decir "puede ser que sí, y puede ser que no", sino que "no quiere problemas, por si acaso...". He podido observar que quien se dice agnóstico y parece muy seguro de la rectitud de su posición, vive en una constante dependencia de los demás en cualquiera de los ambitos en que se desarrolla su existencia... Esto es lo que he observado, es lo que pienso y es lo que proclamo tajantemente. :-)

Y el "ateo filosófico"... pues, ¡hombre!, tiene un grandísimo mérito el llegar a la conclusión de que nada existe ni puede existir sin el permiso de la Naturaleza :-) , tras sufrir el cruel acoso psicológico de los doctrinarios religiosos. Pero ese logro no le autoriza, honestamente, a autoconsiderarse el 'ateo verdadero' , por 'racionalizado', en detrimento del que no es "filosófico". Hablo por mí, claro está, pero sugiero que hay que tener en cuenta el que, según los datos que nos van aportando los científicos, el "humano ateo" ya existia muchísimo antes de que el "humano filosófico" diese sus primeros pasitos... :-)

--- In cyberateos_asamblea_pasillos@yahoogroups.com, gustavo ten wrote:

On 8/17/05, Tito Augusto wrote:
He podido observar que quien se dice agnóstico y parece muy seguro de la
rectitud de su posición, vive en una constante dependencia de los
demás en cualquiera de los ámbitos en que se desarrolla su
existencia... Esto es lo que he observado, es lo que pienso y es lo
que proclamo tajantemente. :-)

[Gustavo]
Soy agnóstico Tito, probablemente también tenga una gran dependencia
de los demás en cualquiera de los ámbitos etc.
Lo que me molesta e que unas lógicamente ambas cosas, estoy
seguro de que los ateos también tienen una gan dependencia
de los demás en cualquiera de los ámbitos.
Me molesta, no es que me haga enojar, tranquilo :)
Saludos, Gustavo

[Tito Augusto]
Lo que pienso:
En los domínios de la abstracción, con referencia a la cosa religiosa, por definición la línea del pensamiento agnóstico difiere mucho de la del pensamiento ateo filosófico, esto ya lo sabemos. Aunque tengan un punto de partida común - las interrogantes - siguen caminos paralelos hasta llegar a una encrucijada - la duda. A partir de aquí, el paralelismo se acaba: el agnóstico sigue cautamente el rumbo de las conjeturas, mientras el ateo (el filosófico) sigue decididamente la ruta de los análisis. Los imponderables constituyen el bagaje del agnostico; el ateo (el filosófico) lleva la lógica en la mochila. Llegado a un punto X de sus conjeturas, el agnóstico se topa con otra encrucijada - una especie de relativismo- y decide aparcar ahí mismo, porque en verdad cualquiera de las veredas puede que sea la 'buena', o puede que no, aunque sepa que al final de una de ellas está el absurdo, y al final de la otra, la realidad. Por otro lado el ateo (el filosófico), más resoluto y más resolutivo, haz caso omiso de las encrucijadas que se le deparan y va siguiendo siempre en la misma dirección hasta ver 'lo que puede ser, y lo que no puede ser'.
Ahora bien: por los vistos, estos dos comportamientos estan estrechamente relacionados con el 'caracter' de la persona, mucho más que con sus entornos. Deduzco que el agnóstico 'sale' de esas personas campechanas que procuran no ser beligerantes; que disfrutan de un cierto positivismo sereno; que practican un humanismo callado; que prefieren no imponer sus opiniones porque se preocupan por no 'herir susceptilidades'; que siempre admiten la posibilidad de equivocarse en sus juicios, y que, enfin, por todo ello (todo 'programado' naturalmente en su idiosincrasia), parecen depender de las decisiones de los demás en los quehaceres del día a día. Y el ateo (el filosófico), desde luego me lleva a concluir que responde a una 'tipología' completamente abocada a la supremacía de su propia personalidad. El famoso "yo soy yo y mis circunstancias", es cómo la 'marca de la casa', y define a la persona que está segura de dominar los caprichos de la casualidad; que se ve capacitada para no ceder a opiniones dubitativas; que no vacila, tras el correspondiente análisis y 'duela a quien duela', en definir un trasfondo cicunstancial o personal que vaya contra su lógica; es, en resumen, una persona generalmente muy segura de sí misma que no precisa de la complacencia de los demás, ni se detiene en contemplaciones sensibleras.
Por lo que dejo dicho es que reafirmo mi opinión de que el agnóstico vive en una constante dependencia de los demás, y expreso el porqué pienso que, en tal sentido, no se le puede comparar al ateo (el filosófico), quien considero que es "muy señor de sus narices"!

Debo aclarar dos cuestiones: supongo ser obvio el que la 'dependencia' a que me refiero nada tiene que ver con la indeseable 'dependencia material'; y con la repetida alusión que hago al 'ateo filosófico' quiero referirme exactamente a esa clase de ateo, de entre las varias que existen, por su 'comunión cerebral' con el agnóstico al início de la 'carrera'.

Confieso que no tengo donde agarrarme (ni maestros, ni escuelas, ni doctrinas, etc.), para defender este mi punto de vista expuesto así de una forma algo simplista. Pero tampoco me importa este 'handicap' : lo que ahí digo procede de unos cuantos años de 'miramiento' de las cosas y de las personas de que he estado rodeado, y todo lo que he visto y aprehendido... pues lo he visto y aprehendido 'así', sin que ninguna teoria me lo pueda desmentir ni corregir.
TA