domingo, junio 25, 2006

¡Cómo mola!...

Para mi gusto y gozosa satisfacción de alguno de mis anhelos, a mí lo que me encanta de este máximo capo de la catolicidad, que se hace llamar papaíto Benedictus XVI , es su desaforada procacidad ilimitada!

Sin que, al parecer, le tiemblen ni la pluma ni la palabra, su eminencia es capaz de emborronar una y otra vez todas las cartas (y comodines...) de los Derechos Humanos (bajo los cuales se debe desarrollar toda nuestra convivencia, según muchos acuerdos internacionales), asì como de los convenidos tratos y tratados inter-naciones, de tal forma que ya ni las otras eminencias (las de la política) saben a que atenerse para librarse de los crecientes clamores populares contra el juego sucio de las jerarquias...

Hace unas semanas, el papaíto se salió con que debe haber una decidida rotura de relaciones entre creyentes y no-creyentes ( http://www.eluniversal.com/2006/04/06/int_art_06112D.shtml ), o sea que: aun en donde se acepte ya la libertad de conciencia y de pensamiento, si unos hijos ateos tienen unos padres creyentes, o vice versa, no hay más remedio que mandar al carajo la "unidad familiar", rompiendo todo el ligazón de afectividad, de entendimiento, de consanguinidad... para la salvaguardia de la fé! (¡Jodete!)

El otro día, apelando su eminencia el papaíto a la "comprensión" de los impudientes ("no pudientes"= desgraciados...) en un alarde de clarividencia suprahumana ( http://www.milenio.com/mexico/milenio/nota.asp?id=97302 ) dijo: "Dios da pan a los hombres, da trabajo y luz (...) La Eucaristía es el pan de los pobres (...)". Así que, a los que viven desesperados sucumbiendo a toda clase de penurias e injustícias, yo os exorto, ¡oh gentes!, a recuperar la esperanza perdida porque trabajo, calor, desayuno, comida y cena os lo teneis garantizados de por vida con solo tragar las eucarísticas hostias ... (¡Hostias! ¡Y rejodete!)

Y ¿os habeis enterado de las pretensiones del papaíto inscritas en el Concordato del Vaticano con Eslovaquia?... A mí me suenan a unas ciertas reminiscencias de la pandilla teutónica de hace unos cuantos siglos...

¡Cómo mola el Josephito este paranoico!... :-)